viernes, 4 de marzo de 2011

EDUCACIÓN A DISTANCIA

COMO ENSEÑAR EN EDUCACIÓN VIRTUAL




¿CÓMO LE PARECIÓ? QUISIERA RECIBIR SUS COMENTARIOS

ENCINIANO CABALLERO

UN EJEMPLO DE INTEGRIDAD MORAL
José Antonio Encinas fue un hombre honrado. De una limpieza moral sin tacha. Por ejemplo, con una exactitud muy grande en el manejo del dinero, con desprendimiento para ayudar y generoso para proteger.

Siendo austero en sus gastos, se enteraba de un problema que sufriera una persona, o lo padeciera su pueblo, y ahí estaba presto él para socorrer.
Así, una vez se dañó el motor que proveía de luz eléctrica a Puno y no se tenía fondos para repararlo. Enterado del asunto inmediatamente giró de sus ahorros el dinero necesario para que se adquiriese la pieza que se había dañado. Hechos como éste constituían la rutina en su conducta.

Sin embargo, era muy escrupuloso con el dinero ajeno y principalmente con lo que correspondían a ser fondos públicos, considerando que este era un bien común, propiedad del Estado y del pueblo doliente y sufrido como es la situación que caracteriza al Perú.

A fin de graficar cómo era respetuoso y estricto en este aspecto, basta referir un hecho: Después de levantarse la clausura que pesaba sobre la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fue a su casa el administrador con un fajo de papeles a decirle:

– Doctor, aquí están sus cheques para ser cobrados.

– ¿Cómo? –respondió él– si yo no he trabajado durante todo este tiempo.

El administrador le explicó que la partida estaba girada; y que ya todos los profesores y empleados habían cobrado. Entonces el concluyó:

– Sí, pero yo no lo haré. Sólo puedo cobrar cuando he trabajado.
Y ordenó:
– Devuélvase ese dinero al tesoro público.

Pero no sólo veía desde él, sino desde la perspectiva de la otra persona. Así: Logró recuperar una legítima propiedad que había sido usurpada a una persona, quien agradecida le propuso que por sus servicios repartieran esa propiedad y tomara la mitad del predio:

– De ninguna manera –le expresó–. Págueme únicamente mis servicios, para que usted mismo tenga paz, tranquilidad y no se sienta mal, Pero de ninguna manera yo aceptaré hacerme dueño de lo que es su heredad.

Cómo urge que en el Perú asumamos dichos valores, que además son nuestra herencia genética si consideramos el ancestro de nuestra cultura de gran exactitud y moral, dueña de un código de honor y conducta incorruptibles.

EDUCAR EN VALORES CRISTIANOS

EDUCAR EN VALORES HOY
 


I. La dificultad de educar.
      Lo difícil que resulta hoy educar es algo que todos constatamos y sufrimos: padres, maestros, sacerdotes, catequistas,... Y por ello muchas veces ante el cansancio, el desconcierto o el percibir la propia falta de preparación, tenemos la tentación de claudicar, de rendirnos.
      No hablaremos aquí, por importante que sea, de técnicas educativas, sino de una opción de fondo, de un talante educativo, sobre el que por fortuna la mayoría comienza a estar de acuerdo: la educación en valores.
Se trata por tanto de educar a los jóvenes transmitiendoles valores que contribuyan a su madurez humana, y en nuestro caso también cristiana. Valores que los humanicen, que les hagan ser personas, ser felices en su vida. En terminología psicopedagógica, valores que lleven a buen puerto su proceso de personalización y socialización.
      Pero, ¿qué es un valor?. Valor es todo aquello que tiene capacidad de satisfacer las necesidades de la persona, y desde una perspectiva más profunda, lo que el ser humano percibe como verdadero, justo y bueno para realizarse como persona.
II.Educar en valores humanos.
      Lo primero es educar en valores humanos, en aquellos valores básicos sobre los que, cualesquiera que sean nuestras ideas o creencias, todos estamos de acuerdo y pensamos que merece la pena salvaguardar y respetar.
      Los valores humanos (o los derechos humanos) nos sirven para tener una vida individual, y una convivencia social, justa y humana:para ser personas.
Forman parte de una MORAL DE MINIMOS, para llevar unavida digna.
      Podemos dividir los valores humanos en tres bloques. Cada uno de ellos se resume en un valor guía o principal:
- LIBERTAD (Valores civiles): vida, pensamiento, expresión, participación, desplazamiento,...
- IGUALDAD (Valores sociales): salud, educación, trabajo, ocio, protección, vivienda,...
- SOLIDARIDAD (Valores solidarios): justicia, paz, tolerancia, cooperación, dialogo, ecología,...
III. Educar en valores cristianos.
Pero la persona, y más un cristiano, no se conforma con sólo tener una vida digna. Busca además, y necesita, otros valores que le ayuden a encontrar el sentido último de la vida, del hombre, del mundo y de la historia: para ser feliz.
      Los valores cristianos forman parte de una MORAL DE MAXIMOS (los valores humanos de la "moral de mínimos" más los valores de sentido personales), para llevar una vida buena. Su valor guía es:
- JESUCRISTO (Valores religiosos): Dios, el evangelio, las bienaventuranzas, el amor cristiano, la esperanza en la resurrección,..
Transmitir, adecuadamente, esos valores humanos y cristianos es el gran reto que tenemos por delante con nuestros jóvenes.